MI PRIMER VELA
Después de nuestra llegada a Bahía Cupica, comenzó nuestra primera jornada de pesca. Con mucha expectativa salimos al mar para vivir una experiencia única en las aguas del Pacífico colombiano, donde dio inicio una aventura que nunca vamos a olvidar.
En nuestro primer día salimos en busca del pez vela. Había una gran cantidad de ejemplares cazando y pudimos verlos saltar y perseguir cardúmenes muy cerca de la embarcación. Aprovechamos ese momento para intentar capturarlos y vivir una de las pescas más emocionantes que existen.
La pesca del pez vela puede realizarse al trolling o con carnada natural. Es una especie considerada entre las más rápidas del mundo, capaz de alcanzar velocidades cercanas a los 120 km/h. Además de su increíble velocidad, es un pez imponente y de una belleza espectacular. Los ejemplares pueden superar fácilmente los 50 o 60 kilos, y la pelea que ofrecen es realmente inolvidable.
Después de varios intentos, finalmente llegó el momento que tanto esperaba: pude capturar mi primer pez vela. Una experiencia llena de emoción que quedará para siempre en mi memoria. Poder tener la foto con este increíble pez fue, sin dudas, uno de los grandes momentos de este viaje.
El clima en Bahía Cupica es muy húmedo y cambia constantemente. En un mismo día puede llover varias veces y, cuando sale el sol, la intensidad es muy fuerte. Incluso con cielo nublado, la radiación solar sigue siendo elevada. Por eso es muy importante utilizar ropa de secado rápido con protección UV, mantenerse bien hidratado y estar preparado para las condiciones del clima tropical.
Sin dudas, comenzar esta aventura en Colombia con la captura de mi primer pez vela fue un sueño cumplido y una experiencia que jamás voy a olvidar.